El Himno de Cundinamarca se adopta mediante Decreto No. 1819 de Julio 24 de 1972, compuesto por el músico Hernando Rivera Páez y la letra del compositor Alberto Perico Cárdenas, elegido en concurso convocado para el efecto.
El himno fue estrenado el 16 de julio de 1964. Actualmente el himno se interpreta en los actos oficiales del Departamento, dentro de los cuales se destaca la izada de bandera el primer día hábil de cada semana en la plaza de armas de la Sede de la Gobernación de Cundinamarca.
Compositor: Alberto Perico Música: Hernando Rivera Páez Instrumentación: José Rozo Acuña
CORO
Con acento febril entonemos de esta tierra su himno triunfal y a tu historia gloriosa cantemos para nunca tu nombre olvidar (Bis)
I
Fuiste asiento de tribus heróicas Cundinamarca, patria sin igual, que labraron altivas tus rocas y forjaron tu sino inmortal. (Bis)
II
En tus campos hay sol y esperanza; son emporio de rica heredad, a Colombia das hombres de gracia que le cubren de fe y dignidad. (Bis)
lunes, 30 de abril de 2012
EXTENCION Y LIMITES
El Departamento de Cundinamarca está situado en la parte central del país, localizado entre los 03º40’14’’ y 05º50’11’’ de latitud norte y los 73º03’08’’ y 74º53’35’’ de longitudoeste. Cuenta con una superficie de 24.210 km2 lo que representa el 2.12 % del territorio nacional. Limita por el Norte con el departamento de Boyacá; por el Este con los departamentos de Boyacá y Meta; por el Sur con los departamentos de Meta, Huila y Tolima, y por el Oeste con el río Magdalena, que lo separa de los departamentos de Tolima y Caldas.
HISTORIA
A la llegada de los españoles en el siglo XVI, el actual departamento de Cundinamarca estaba habitado por el pueblo muisca, perteneciente a la familia lingüística chibcha, la más avanzada y desarrollada del territorio que hoy es Colombia. Los muiscas ocuparon los valles fértiles de los ríos Funza, Bogotá, Blanco y la cabecera del río Suárez hasta la laguna de Fúquene. Las condiciones climáticas de estas tierras les permitieron desarrollar la actividad agrícola, basada en cultivos de maíz, papa, cubios, hibias, propios del piso térmico frío. Los muiscas fueron magníficos orfebres y tejedores.
Simultáneamente, otro grupo etnolingüístico, el caribe, habitó el territorio cundinamarqués y ocupó el flanco oriental de la cordillera Oriental hasta las márgenes del río Magdalena; a este grupo pertenecían los panches, calimas y muzos, comunidades de cazadores que se caracterizaban por su actividad guerrera, no sólo contra los muiscas, a los que se asediaban continuamente, invadiéndoles sus límites, sino, posteriormente frente a los españoles. No obstante las hostilidades entre ambos grupos indígenas, se mantuvo un activo intercambio comercial de algodón y de oro en bruto, por mantas, sal y objetos elaborados en oro.
Los españoles penetraron a estas tierras en el año de 1537, bajo el mando de Gonzalo Jiménez de Quesada e iniciaron la conquista, caracterizada por la apropiación violenta de los tesoros de los aborígenes, oro y tejidos, y posteriormente por la imposición de tributos mediante el trabajo en las labores agrícolas, mineras y de transporte de mercancías. Jiménez de Quesada fundó a Santafé, poco después, llegaron los conquistadores Sebastián de Belalcázar y Nicolás de Federman, quienes venían de distintos lugares del país; se encontraron en el altiplano motivados, por la leyenda de "El Dorado" que los indígenas ubicaban en estos parajes andinos.
Los españoles aprovecharon todo el altiplano; en aquellas áreas que integraron para la agricultura fortalecieron los núcleos indígenas, hasta adquirir la categoría de cabildos; cerca de 30 cabeceras municipales actuales fueron poblados anteriores a la conquista; entre ellos se encuentran Chocontá, Fontibón y Tena. Durante el dominio español surgieron unas 40 poblaciones; entre ellas se destacaron Santafé (1538), Tocaima (1544), Vergara (1802) y Pulí (1819).
A finales del siglo XIX empezó la ocupación de las tierras de ladera del occidente del departamento, que fue determinada por el cultivo del café; allí surgieron varias poblaciones como El Colegio, Anolaima, y San Antonio del Tequendama. La apertura de vías a partir de la década de 1960 ha generado migraciones de importancia hacia ambos flancos de la cordillera Oriental y el piedemonte.
MUNICIPIOS DEL DEPARTAMENTO DE CUNDINAMARCA
de Dios
Alban
Anapoima
Anolaima
Arbelaez
Beltrán
Bituima
Bojacá
Cabrera
Cachipay
Cajicá
Caparrapí
Caqueza
Carmen de Carupa
Chaguaní
Chia
Chipaque
Choachí
Chocontá
Cogua
Cota
Cucunubá
El Colegio
El Peñón
El Rosal1
Facatativa
Fómeque
Fosca
Funza
Fúquene
Fusagasuga
Gachalá
Gachancipá
Gacheta
Gama
Girardot
Granada2
Guachetá
Guaduas
Guasca
Guataquí
Guatavita
Guayabal de Siquima
Guayabetal
Gutiérrez
Jerusalén
Junín
La Calera
La Mesa
La Palma
La Peña
La Vega
Lenguazaque
Machetá
Madrid
Manta
Medina
Mosquera
Nariño
Nemocón
Nilo
Nimaima
Nocaima
Ospina Pérez
Pacho
Paime
Pandi
Paratebueno
Pasca
Puerto Salgar
Pulí
Quebradanegra
Quetame
Quipile
Rafael Reyes
Ricaurte
San Antonio del Tequendama
San Bernardo
San Cayetano
San Juan de Rioseco
San Francisco
Sasaima
Sesquilé
Sibaté
Silvania
Simijaca
Soacha
Sopo
Subachoque
Suesca
Supatá
Susa
Sutatausa
Tabio
Tausa
Tena
Tenjo
Tibacuy
Tibirita
Tocaima
Tocancipá
Topaipí
Ubalá
Ubaque
Ubaté
Une
Utica
Vergara
Viani
Villagomez
Villapinzón
Villeta
Viota
Yacopí
Zipacón
Zipaquirá
PLATOS TIPICOS
Ajiaco
pucheco
Ají de huevo
Ají de aguacate
Mazamorra
Changua con huevo
Sopa de pan en cazuela
Albondigón
Papas chorriadas
Cuchuco de Trigo con Espinazo
Tamales
Sobrebarriga al Horno
Sobrebarriga a la Criolla
Pericos con Mazorca
Muchacho Relleno
Caldo de Papas
Arroz con Pollo
CLIMA
Por su posición altimétrica, las condiciones climáticas están influidas por la circulación atmosférica, la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) que determinan el régimen bimodal en la mayor parte del territorio. El suroeste del altiplano es el sector menos lluvioso (600 mm) debido al efecto de abrigo originado por los cordones cordilleranos que enmarcan el altiplano.
La mayor pluviosidad se da en el piedemonte llanero, a los 500 m de altura, donde las lluvias están por encima de los 5.000 mm. Los meses más lluviosos son marzo - abril y octubre - noviembre, intercalados con los menos lluviosos o secos, enero - febrero y julio - agosto. Sus tierras se distribuyen en los pisos térmicos cálido, templado, frío y bioclimático páramo. En el departamento de Cundinamarca se encuentra el parque nacional natural de Chingaza y comparte con los departamentos de Meta y Huila el parque nacional natural de Sumapaz.
La reserva natural del Páramo del Sumapaz; balnearios, viveros, flora, quintas de veraneo, clima y paisaje de Fusagasugá, Puente Natural y Piedra del Helechal en Pandi, Museo arqueológico de Pasca, casas de descanso en Arbelaéz. Caminos reales, Piedra del Sol, Piedra del Pescado, Templo Parroquial y Mausoleo de Momias de San Bernardo.
Toma lugar los primeros días del mes de noviembre. Uno de los festivales de renombre nacional, que se realiza en Tabio, es el Festival del Torbellino, instaurado desde 1992 y celebrado continuamente desde entonces, cada año, para mantener uno de los bailes más tradicionales del altiplano cundiboyacense.
El torbellino es un baile producto de la forma de caminar cuestas o montañas, que tenían los nativos, en pequeños pasos cortos que si se camina contando tres, se alterna el pie que marca el compás, de derecho a izquierdo, que concuerda y se fusiona con la medida de los vals europeos, que prestan la armonía a la música que es tocada con instrumentos de cuerda, básicamente con tiple, guitarra, requinto o bandola.
El baile es hecho en parejas y está lleno de la ironía el desparpajo, la picardía y el doble sentido que caracteriza a los campesinos de la región; a quien no lo haya visto se le asemejará a un cortejo de un par de cisnes. Además, que se da la oportunidad de que en cada giro melódico se haga una pausa y se permita al hombre y a la mujer, alternativamente, decir una copla o verso que resume sarcasmo, humor, conquista o desprecio irónico, y que contesta astuta y graciosamente en réplica al anterior verso de su pareja.
Celebración del Corpus Cristi
Se celebra el segundo fin de semana con lunes festivo de cada junio. El Corpus Cristi tuvo como atractivo original el “Paraíso”, interpretado con los rasgos propios de cada región; se añadieron las mulas y las actividades caseras, vistiéndolos en la Plaza Mayor y al terminar la procesión los frutos, los animales y demás elementos del atiborrado escenario se tiraban a la montonera con gran barullo de chicos y grandes.
En la República, a mediados del siglo XIX, las festividades del Corpus Christi eran promovidas por los alcaldes ordinarios, quienes hacían a su costa los fuegos de las vísperas y los toros que se corrían por las calles después de la fiesta. Con dos o más semanas de anticipación, los alcaldes visitaban a las señoras de la ciudad para “echarles ángeles y ninfas”. En esta forma empezaba el movimiento de las mujeres, quienes corrían de casa en casa a comentar qué les habían echado. “A mí me echaron un ángel”, decía alguna, contenta y agradecida.
Seguían las diligencias una para la hechura de lujosos trajes, compras de lentejuelas, gusanillos y otras consultaban las escenas bíblicas con sus correspondientes emblemas y personajes, con el señor cura; en estas reuniones se servia chocolate de canela en pocillo de plata acompañado de tostadas y bizcochuelitos de filigrana. Esta escena la cuenta José Manuel Groot en sus recuerdos de antaño y continua su relato: “Los sastres no tenían que hacer tantas casacas, porque muchos cachacos preferían vestirse de matachines o de danzantes, unos para ahorrar el gasto otros porque bajo el anónimo solían ser más expresivos”. (subrayas no textuales)
Los trajes más populares, más destacados, eran los matachines, gigantes y mampuchos, cuyas vestimentas y armazones eran proporcionados a las gentes del pueblo en forma gratuita.
El día del Corpus amanecían engalanados los balcones, las ventanas y las puertas de las casas; todo era agitada animación; las mujeres vistiéndose de gala y los hombres con bucles hechos con almidón, vestían chalecos de raso bordados con oro, piedras y se preparaban para la procesión.
Salía la topa con la banda de músicos, y toda la plana mayor, “de punta en blanco”, iniciaba el desfile, formando dos filas por toda la vía que recorría la procesión, atiborrada de toda clase de gentes. De trecho en trecho estaban los arcos triunfales forrados en colchas de damasco carmesí y de alto guarnecidos con plata labrada, brillaban con el sol de junio, y hacían brillar también la riqueza de las gentes.
La esplendidez de estos arcos no dejaba atrás a los altares que lucían frontales candeleros de plata con mallas y macetas del mismo metal. Los damascos, espejos, láminas y flores formaban un vistoso y rico conjunto, y en el centro de cada altar un paisaje alusivo a la Sagrada Eucaristía.
La acendrada tradición popular, era practicada en la celebración de las fiestas de junio por la feligresía de los pueblos de Cundinamarca, con los ancestrales simbolismos de acción de gracias al sol, durante la primera recolección de los frutos de la tierra, como reconocimiento a la abundancia de las cosechas.
En las primeras décadas del medio siglo XX fueron desapareciendo las expresiones paganas en las festividades del Corpus Christi, y quedaron reducidas a la pura y mística ceremonia religiosa.
El Corpus Cristi es una celebración religiosa que se realizar durante el segundo festivo de junio, de lunes a jueves. Mucho antes de esta semana, los pobladores se preparan para construir un arco con las mejores frutas cosechadas durante el año, que se fijará en el cuadrado de la mitad de pueblo. El objetivo es la gratitud a Jesús Cristo por la cosecha del café y de las frutas durante el año. Es tradicional en la celebración del Cristi la invitación a las mujeres más hermosas del país para competir por la corona de la "Reina de la Celebración del Cristi", también el funcionamiento de los toro-combatientes, orquestas musicales, los mejores fuegos artificiales y más.
Aunque el evento atrae turismo de las diversas zonas del país, se puede catalogar como municipal, ya que los principales actores del mismo son los pobladores y principalmente los cultivadores.
Festival Nacional de Intérpretes de la Rumba Criolla “Emilio Sierra”
Se celebra el mes de noviembre en Fusagasugá. El Festival de Interpretes de la Rumba Criolla “Emilio Sierra” es un ritmo oficial del departamento de Cundinamarca, con profundas raíces fusagasugueñas, que contribuye al saber autóctono de la identidad, a través de un historial artístico musical que dejó con su huella el maestro Emilio Sierra Baquero.
El proyecto surge de la necesidad de fomentar los aires musicales de la Rumba Criolla, por medio de una convocatoria que genere procesos de acción, participación de las comunidades en general, consolidando así un quehacer autóctono cultural y pedagógico en función de la reconstrucción de los valores folclóricos de nuestra región.
Con este evento se busca construir el concepto de la Rumba Criolla, a través de la participación activa de interpretes, agrupaciones artísticas y comunidad en general, en el municipio de Fusagasugá y el departamento de Cundinamarca. A su vez, busca desarrollar estrategias que permitan fomentar el reconocimiento de nuestros valores musicales autóctonos, especialmente en niños y jóvenes, proyectando que sean ellos los cultores de la historia e identidad.
Además, busca fortalecer y enriquecer lazos culturales que generen identidad entre las diferentes regiones del departamento y el territorio nacional. También se busca dar a conocer el ritmo, la planimetría, estructura melódica, armonía y organología de la Rumba Criolla a nivel nacional, fomentando la creación y composición de nuevas melodías por medio de la modalidad de concurso de la “Canción Inédita”.
Por ser una evento de carácter nacional y de fomento de la identidad cundinamarquesa, la población beneficiada en primera instancia es la del departamento; pero como se trata de reconocer valores, el evento está dirigido a todo el país y diferentes escenarios mundiales que tengan como objetivo de estudio la cultura.
Límites
Por el norte con el departamento de Boyacá, por el sur con los departamentos de Meta, Huila y Tolima; y por el occidente con el río Magdalena que lo separa de los departamentos de Tolima y Caldas. Por el oriente, también limita con el departamento de Casanare.